¿Vale la pena?
El iPhone 15 de 128 GB encaja muy bien en quien quiere dar el salto a Apple sin irse a un modelo Pro y valora más la cámara, la fluidez y el tamaño manejable que una ficha agresiva sobre el papel. Su atractivo real está en combinar pantalla Super Retina XDR de 6,1 pulgadas, chip A16 Bionic, cámara principal de 48 MP y 5G en un formato que sigue siendo cómodo de llevar. El peaje está claro: 128 GB pueden quedarse cortos si grabas mucho vídeo o acumulas muchas fotos, y la batería no deja una sensación tan unánime como otros apartados.
Mi veredicto rápido es sencillo: es una compra muy sólida si buscas un móvil premium compacto, rápido y con una cámara claramente por encima de la media para uso diario. Lo evitaría si tu prioridad absoluta es exprimir almacenamiento, tener una carga especialmente rápida o olvidarte por completo del cargador en jornadas largas con GPS, datos y cámara. Aquí lo que compras es equilibrio y experiencia Apple, no el mejor dato aislado en cada casilla.