¿Vale la pena?
El Xiaomi Redmi Note 15 encaja sobre todo como móvil Android de uso diario para quien quiere mucha pantalla, bastante memoria y una batería grande sin irse a una gama más cara. Lo atractivo aquí está claro: panel AMOLED FHD+ de 6,77 pulgadas a 120 Hz, 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. El peaje también lo está: no incluye cargador, no tiene puerto Jack y la cámara no es el punto más redondo del conjunto.
Mi veredicto rápido es sencillo: merece la pena si buscas un teléfono principal equilibrado para mensajería, redes sociales, vídeo, navegación y fotos ocasionales, con una experiencia visual por encima de lo habitual en su franja. Lo dejaría pasar si para ti la cámara es prioritaria o si no quieres renunciar ni al cargador en la caja ni a la salida de auriculares. Su mejor baza no es presumir de un apartado concreto, sino juntar pantalla, batería y memoria en una compra muy fácil de justificar.